
Última actualización octubre 27th, 2026 11:58 PM
Ago 11, 2026 admin Actualidad 0
EL PRESENTE POSTERGADO: ¿POR QUÉ LAS JUVENTUDES EXIGEN DEJAR DE
SER EL MAÑANA
Mg. Natalio Javier López Atala
Terapeuta Ocupacional
Académico Universidad Central de Chile, sede Región de Coquimbo
Cada año, al conmemorar el Día Internacional de la Juventud, la sociedad chilena
reproduce un ritual predecible: referirse a las nuevas generaciones como "el futuro del
país". Esta perspectiva, sustentada en lo que las ciencias sociales denominan
"adultocentrismo", posiciona a los jóvenes como una promesa distante. Al hablar de
"juventudes" (en plural, para reconocer su profunda diversidad histórica, social y cultural),
es imperativo abandonar esta visión que las despoja de su agencia política en el presente,
asumiendo que deben aguardar a transitar a la vida adulta para resolver aquello que las
generaciones precedentes no lograron subsanar.
Relegar a las juventudes al mañana invisibiliza las barreras que hoy coartan su bienestar.
Pese a acceder a la educación superior en cifras históricas, enfrentan una severa
precarización laboral y un mercado de vivienda prohibitivo. Su permanencia en el hogar
familiar no obedece a una supuesta "comodidad", sino a una asfixia material que
imposibilita la autonomía y la consolidación de un proyecto de vida independiente.
A esta dimensión socioeconómica se suma una compleja configuración sociocultural.
Asistimos a un escenario donde la hiperdigitalización y el dominio de las pantallas desde la
infancia han mermado los espacios de socialización directa, permeando el desarrollo de
habilidades socioemocionales. Esto ha moldeado cohortes que, con frecuencia, exhiben
mayor fragilidad ante las adversidades cotidianas y un notorio debilitamiento en su
capacidad de análisis crítico. Sin embargo, constatar este fenómeno no debe servir para
estigmatizar, sino como un urgente llamado de alerta a la institucionalidad y a la sociedad
civil.
Resulta urgente no minimizar ni abandonar a este grupo etario. Como país, tenemos el
deber de fomentar la construcción de identidades propositivas; motivar a que los jóvenes
desarrollen herramientas resilientes y deseen aportar activamente al desarrollo nacional.
Poseen una agudeza vital frente a crisis como la urgencia climática o la salud mental,
perspectivas que nuestra democracia necesita integrar de forma vinculante.
El desafío de Chile es abandonar el discurso que los encasilla como ciudadanos del
mañana. Reconocerlos como protagonistas exige garantizar condiciones materiales dignas,
nutrir su desarrollo socioemocional y redistribuir el poder de decisión. El futuro ya
comenzó, y sus actores principales exigen ser validados y empoderados hoy.
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
Oct 27, 2026 0
