Encuesta Uandes: 80% de los chilenos espera un terremoto mayor a 7,5, pero solo
el 10% está preparado para una emergencia
Chile es un país altamente sísmico, con más de siete mil movimientos telúricos
registrados cada año, lo que se traduce en cerca de veinte temblores diarios, donde la
gran mayoría pasa desapercibido.
¿Estamos preparados para un terremoto?
La Encuesta Uandes arrojó que solo un 12% de los chilenos tiene mochila de emergencia,
un 20% ancla sus estantes, un 27% evita colgar cuadros sobre la cama y un 37% no
ubica objetos pesados en altura. “A pesar de la fuerte percepción de amenaza, las
medidas preventivas en los hogares siguen siendo limitadas. Lo más peligroso en un
terremoto suelen ser los elementos no estructurales, es decir, las cosas que se caen y
pueden lesionar”, explicó José Antonio Abell, académico experto en ingeniería antisísmica
de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes.
¿Cuáles son los lugares más seguros del hogar?
Sobre los lugares más seguros de la casa para resistir un movimiento telúrico, el 54% de
los encuestados cree que es bajo el umbral de una puerta, idea que persiste con mayor
fuerza entre personas mayores (57%) y quienes habitan casas en terreno plano (59%).
El académico UANDES aclara que esta opción puede ser válida solo si el dintel
corresponde a un elemento estructural resistente. De lo contrario, recomienda buscar una
mesa firme y ponerse debajo, lejos de objetos que puedan caer. En departamentos,
aconseja abrir la puerta principal para evitar que se trabe y nunca usar ascensores. Si la
caja de escaleras está rodeada de muros, puede servir de refugio, pero no se deben
descender hasta que pase el movimiento fuerte. “Estas medidas hay que conversarlas en
familia, para que todos sepan qué hacer ante una emergencia”, enfatizó el experto.
Ubicarse bajo una mesa resistente solo es mencionada por entre un 13% y un 21% de los
encuestados, dependiendo del tipo de vivienda. En departamentos, especialmente en
terreno en pendiente, las respuestas tienden a diversificarse, incluyendo menciones como
la caja escala (14%) o incluso la tina del baño (hasta un 7%), lo que sugiere que el
entorno arquitectónico influye en la percepción de seguridad.
Percepción de riesgo y confianza estructural de viviendas
En la zona centro del país los encuestados presentan una mayor percepción de riesgo
(87%) y también se sienten más confiadas en la resistencia de sus viviendas: un 42%
declara estar “muy confiado/a” frente a un sismo como el del 27-F.
En contraste, la zona costera, que percibe menos riesgo (77%), muestra también los
niveles más altos de desconfianza estructural: un 16% dice sentirse “poco o nada
confiado/a”. Además, el 61% del grupo ABC1 se siente “muy confiado” en la resistencia
estructural de su vivienda, cifra que cae al 26% en el grupo E.
Finalmente, las expectativas frente a la normativa sísmica varían: los sectores altos
esperan que los edificios “no colapsen”, mientras los sectores de bajos recursos priorizan
que las viviendas “se mantengan habitables” después del sismo. “Chile tiene
reconocimiento internacional por su ingeniería antisísmica, pero la preparación ciudadana
aún es baja. Persisten mitos y prácticas preventivas insuficientes, lo que evidencia la
urgencia de reforzar campañas educativas y políticas públicas que aumenten la
resiliencia”, concluyó Abell.