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Dic 12, 2025 admin Medio Ambiente 0
Cambio Climático y Salud y seguridad en el trabajo: Una Crisis que No Podemos Ignorar
Fernando Cortés Tello,Subdirector Unidad de Salud Pública, Facultad de Medicina y Ciencias de la
Salud U.Central sede Región de Coquimbo
El cambio climático es una realidad que afecta todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Los
eventos meteorológicos extremos, cada vez más frecuentes, como olas de calor, lluvias
torrenciales, incendios forestales y huracanes, ya no solo representan un problema ambiental,
sino también una amenaza directa para la salud de millones de trabajadores.
En la primera línea de esta crisis climática están los trabajadores al aire libre: agricultores,
constructores y personal de emergencias, entre otros. Las altas temperaturas, y olas de calor no
solo aumentan el riesgo de golpe de calor; La radiación ultravioleta incrementa el riego de cáncer
de piel; Esta exposición, también agrava enfermedades crónicas, especialmente las
cardiovasculares. Hay evidencia respecto del incrementa el riesgo de lesiones y enfermedades
relacionadas al trabajo. Los incendios forestales, por ejemplo, no solo representan riesgo
inmediato de quemaduras; el humo y la contaminación residual afectan a largo plazo los sistemas
respiratorios, exponiendo a estos trabajadores a enfermedades crónicas. También afecta la salud
mental; La constante exposición a desastres naturales genera estrés, ansiedad y una sensación de
inseguridad sobre el futuro. Esto crea un círculo vicioso en el que la preocupación por las
condiciones laborales y la incertidumbre agravan problemas psicológicos que impactan tanto la
vida personal como la productividad.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya ha identificado seis efectos clave del cambio
climático sobre la salud y seguridad en el trabajo: calor excesivo, radiación ultravioleta, eventos
meteorológicos extremos, contaminación del aire, enfermedades transmitidas por vectores y uso
de productos químicos. Cada uno de estos factores representa un riesgo tanto para la salud como
para la economía, pues las enfermedades y lesiones de los trabajadores generan pérdidas en la
productividad, interrupciones en la actividad económica y sobrecarga en los sistemas de salud.
La OIT informa que, a nivel global, más de 2.400 millones de trabajadores (70%) podrían estar
expuestos a calor excesivo en su trabajo debido al aumento de las temperaturas globales. El calor
extremo ya se asocia con 22,85 millones de lesiones laborales y casi 19 000 muertes cada año.
No podemos permitir que esta situación avance sin respuesta. Es fundamental implementar
políticas efectivas y leyes, lo que incluye convenios específicos que aborden los riesgos del cambio
climático en los ambientes laborales, además de la creación de programas de formación y
protocolos de prevención que permitan mitigar estos riesgos. La sensibilización y capacitación en
los lugares de trabajo son cruciales para que tanto empleadores como trabajadores puedan
enfrentar mejor los peligros ambientales.
Esta crisis climática no es solo un problema ambiental, sino una cuestión de justicia social. Los
trabajadores tienen derecho a ambientes laborales seguros y saludables, independiente de las
condiciones climáticas. Proteger su salud debe ser una prioridad en cualquier estrategia de
adaptación al cambio climático. A través de una acción colectiva y decidida, podemos mitigar los
efectos de esta crisis y asegurar un futuro en el que tanto el ambiente como los derechos laborales
de quienes trabajan en condiciones extremas sean respetados.
No podemos ignorar esta emergencia. Si el cambio climático es el desafío de nuestro tiempo,
proteger a quienes construyen nuestras comunidades y sostienen nuestras economías debe ser el
centro de nuestra respuesta.



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