
Ultima actualización Abril 20th, 2026 3:12 PM
Abr 17, 2026 admin Actualidad 0
El rendimiento académico se descentraliza: regiones ganan terreno en el acceso a la educación superior
Las regiones consolidan su presencia: más de la mitad de los puntajes máximos nacionales
CPECH 2025 proviene de fuera de la Metropolitana, impulsados por nuevas formas de
preparación.
Abril de 2026.- Aunque la Región Metropolitana sigue liderando en volumen de resultados y
oferta educativa, desde regiones comienza a consolidarse una señal clara: cada vez más
estudiantes están alcanzando desempeños destacados en el acceso a la educación
superior. No se trata de un fenómeno aislado, sino de una tendencia que da cuenta de
cómo el acceso a preparación y la diversificación de las modalidades de estudio están
ampliando las oportunidades más allá de la capital.
Esta evolución también se refleja en resultados concretos. En la última PAES, más de 3.300
estudiantes que se prepararon en CPECH —preuniversitario con más de cuatro décadas de
trayectoria— superaron los 900 puntos, y cerca de 500 alcanzaron puntaje máximo, con
resultados a lo largo del país y en sus modalidades presencial, online y e-learning.
“Más allá de la cifra, estos resultados evidencian que, cuando existe una estructura
pedagógica sólida, con metodología, seguimiento y acompañamiento, la calidad del
aprendizaje puede sostenerse sin depender del lugar donde se estudie. Esto permite que
estudiantes de distintos contextos accedan a una preparación efectiva y logren resultados
competitivos, independientemente de su ubicación”, sostiene Carolina Rojas Parraguez,
directora académica de la institución.
Distribución territorial
Al observar la distribución de puntajes máximos nacionales de CPECH, se mantiene la
concentración en la Región Metropolitana —que reúne cerca del 45% de los resultados en
los registros 2025—, aunque las regiones han ido consolidando una participación cada vez
más relevante.
La Región de Valparaíso representa alrededor de un 10% de los puntajes nacionales,
mientras que Maule, La Araucanía y O’Higgins concentran cerca de un 6% cada una. Biobío
alcanza aproximadamente un 4,5%, y regiones como Coquimbo y Magallanes bordean el
3% respectivamente. A ello se suman participaciones menores, pero significativas, en Los
Ríos, Tarapacá, Arica y Parinacota, Antofagasta, Atacama y Los Lagos, configurando un
mapa de alto rendimiento académico cada vez más diverso.
“Hoy, más de la mitad de los mejores puntajes proviene de regiones, lo que muestra un
cambio relevante en el acceso a oportunidades. Si bien la Región Metropolitana sigue
concentrando una parte importante de la oferta y los resultados, se observa un avance
sostenido desde otras zonas del país. Gracias a la tecnología y a nuevas metodologías de
enseñanza, la ubicación geográfica empieza a perder peso frente a la calidad del proceso
formativo, permitiendo que cada vez más estudiantes fuera de la capital logren desempeños
destacados”, afirma Carolina Rojas Parraguez.
Acceso y preparación: más allá de la ubicación
Uno de los factores que ayuda a explicar esta tendencia es la mayor disponibilidad de
alternativas de preparación. La expansión territorial de instituciones educativas, junto con el
desarrollo de formatos más flexibles, ha permitido que estudiantes de distintas regiones
accedan a herramientas que antes estaban más concentradas en grandes ciudades.
En este contexto, la combinación de presencia regional y modalidades como la formación
online o e-learning ha abierto nuevas posibilidades para sostener procesos de estudio,
adaptándose a distintas realidades académicas y personales.
La formación online, de hecho, ha dejado de ser una alternativa secundaria para convertirse
en un componente estructural del proceso educativo. Más que reemplazar la presencialidad,
ha ampliado el acceso, permitiendo que estudiantes puedan prepararse desde distintos
puntos del país sin necesidad de trasladarse.
Así, la conversación comienza a moverse desde el formato hacia los resultados: “Hoy la
clave no está en dónde se estudia, sino en cómo se estructura el aprendizaje. No se trata
de hacer más, sino de entrenar mejor, con método, acompañamiento y expectativas
ajustadas a la realidad de cada estudiante”, explica Carolina Rojas Parraguez.
Esfuerzo que rindió frutos
Joaquín Olivares, estudiante de Curicó, obtuvo puntaje máximo, 1.000 puntos, en la PAES
de Competencia Matemática 1 (M1). Durante el año en que preparó la prueba, además, se
encontraba trabajando, por lo que optó por la modalidad online del preuniversitario CPECH.
Al referirse a su experiencia, destaca tanto la flexibilidad del formato digital como el nivel de
responsabilidad que exige: “Siento que la modalidad online es más para personas que
saben estudiar y realmente quieren hacerlo. Me dio más autonomía sobre la clase: si soy
responsable, funciona muy bien; si no, no va a resultar”, comenta.
Actualmente, Joaquín cursa Licenciatura en Ingeniería en Ciencias de la Computación en la
Pontificia Universidad Católica de Chile. Su experiencia refleja cómo las modalidades más
flexibles pueden transformarse en una herramienta concreta para avanzar hacia la
educación superior, incluso en contextos donde compatibilizar estudio y trabajo es parte del
desafío.



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