
Última actualización septiembre 25th, 2026 6:17 PM
Sep 23, 2026 admin Actualidad, Ultimas Noticias 0
El avance de la inteligencia artificial ha instalado la pregunta sobre qué empleos podrían desaparecer en los próximos años. Sin embargo, el cambio podría ser menos una sustitución masiva de trabajadores y más una transformación de las tareas que realizan y del valor que se espera que aporten dentro de las organizaciones.
Para Maximiliano Hurtado, profesor de Administración de Servicios de la Universidad de los Andes, un puesto de trabajo es mucho más que una suma de funciones que una máquina puede automatizar. Interpretar contextos, enfrentar situaciones ambiguas, coordinar personas, construir confianza o asumir responsabilidad por una decisión siguen siendo dimensiones relevantes del trabajo.
“Probablemente estamos exagerando la velocidad con que desaparecerán los empleos, aunque quizás estamos subestimando cuánto van a cambiar”, explica Hurtado.
Las tareas más expuestas a la automatización son aquellas rutinarias, repetitivas, predecibles y que trabajan principalmente con información digital. En cambio, cuando una labor exige comprender un contexto particular, negociar, relacionarse con otras personas, movilizar equipos o ejercer criterio, la intervención humana continúa teniendo un papel central.
“La IA es especialmente poderosa cuando el problema está bien definido; las personas seguimos siendo importantes cuando parte del trabajo consiste precisamente en definir cuál es el problema”, señala.
¿Qué habilidades ganarán valor?
Este escenario también modifica las capacidades que pueden diferenciar a un trabajador. Saber utilizar herramientas de inteligencia artificial será cada vez más importante, pero no será suficiente.
Hurtado plantea que pensamiento analítico, comunicación, liderazgo, creatividad, adaptabilidad, gestión de personas y capacidad de colaborar pueden adquirir todavía mayor relevancia a medida que la tecnología se hace cargo de una parte de las tareas técnicas.
“Mientras más capaces sean las máquinas de realizar las tareas técnicas y rutinarias, más diferenciadoras pueden volverse algunas capacidades profundamente humanas”, sostiene.
Esto implica también un desafío para las universidades y las empresas. La formación profesional ya no puede concentrarse exclusivamente en conocimientos técnicos, sino que debe preparar a las personas para pensar, liderar, colaborar, relacionarse con otros y aprender continuamente.
El desafío para quienes recién comienzan a trabajar
Uno de los efectos menos evidentes de la automatización podría aparecer precisamente entre los trabajadores más jóvenes. Muchas de las tareas que la IA puede realizar con mayor facilidad son también aquellas que históricamente han permitido a los recién egresados comenzar a aprender una profesión.
Revisar documentos, construir planillas, preparar reportes o recopilar información suelen ser labores iniciales que permiten adquirir experiencia antes de asumir responsabilidades más complejas.
“Si eliminamos el trabajo con el cual aprendían los profesionales jóvenes, ¿cómo van a adquirir la experiencia necesaria para realizar después el trabajo más complejo?”, plantea Hurtado.
Por eso, las organizaciones tendrán que revisar sus procesos de formación y desarrollo de carrera, incorporando desde etapas tempranas mentoría, contacto con problemas reales, interacción con clientes y participación en decisiones. El desafío será aprovechar la productividad que entrega la IA sin eliminar los espacios en que los nuevos profesionales desarrollan experiencia y criterio.
Aprender durante toda la vida laboral
El cambio también puede tener consecuencias distintas según las oportunidades de capacitación disponibles. Para Hurtado, existe el riesgo de que la inteligencia artificial profundice desigualdades si el acceso al aprendizaje y la reconversión laboral no avanza al mismo ritmo que la tecnología.
En este escenario, conceptos como reskilling, aprender nuevas habilidades para asumir funciones diferentes, y upskilling, fortalecer capacidades para desenvolverse mejor en un trabajo que está cambiando, tendrán una importancia creciente.
“La formación continua deja de ser algo que hacemos ocasionalmente para transformarse en parte de nuestra vida profesional”, afirma.
Por eso, más que preguntarse únicamente si una máquina puede reemplazar un determinado puesto, Hurtado propone cambiar el foco hacia una pregunta que acompañará cada vez más a los trabajadores: “¿qué necesito aprender hoy para seguir aportando valor mañana?”.
happy wheels
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
Sep 25, 2026 0
