Te roban el celular, pero también pueden comprometer tu identidad digital:
experto entrega claves para proteger tus cuentas
Perder un celular por un robo ya no implica solamente quedarse sin un dispositivo.
Hoy, estos equipos concentran información personal, fotografías,
conversaciones, correos electrónicos, aplicaciones bancarias y distintos
mecanismos de acceso a servicios digitales.
Claudio Álvarez, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de
la Universidad de los Andes y experto en ciberseguridad, explica que el principal
riesgo tras el robo de un teléfono no está únicamente en el valor económico del
aparato, sino en la posibilidad de que terceros puedan acceder a la identidad
digital de la víctima.
“Hoy el mayor riesgo ya no es únicamente perder un teléfono de alto valor, sino
que ese dispositivo se convierta en la llave para acceder a cuentas bancarias,
correo electrónico y otros servicios digitales”, señala el académico.
En este contexto, el Gobierno anunció la campaña “Teléfono robado, teléfono
bloqueado”, iniciativa que busca promover el bloqueo de los equipos móviles
sustraídos y reforzar la importancia de actuar rápidamente después de un robo.
Álvarez valora que se impulse este tipo de medidas, sin embargo, advierte que
la protección debe ir más allá del bloqueo del dispositivo.
Ante un robo de celular, el experto entrega las siguientes recomendaciones:
1. Bloquear la línea telefónica lo antes posible
Aunque el bloqueo mediante IMEI permite inutilizar el equipo en las redes móviles,
Álvarez destaca que suspender la SIM debe ser una de las primeras acciones.
El número telefónico sigue siendo utilizado como mecanismo de autenticación en
bancos, correos electrónicos y otras plataformas. Si un delincuente logra controlar
la tarjeta SIM, podría recibir códigos enviados por SMS e intentar acceder a
distintas cuentas.
2. Actuar rápido después del robo
El tiempo de reacción es clave. Según el académico, los primeros minutos pueden
marcar una diferencia, ya que muchos intentos de acceso no autorizado buscan
aprovechar el período en que la víctima todavía no ha tomado medidas de
protección.
3. Mantener activadas las herramientas de localización y bloqueo remoto
El especialista recomienda utilizar las funciones disponibles en los sistemas
Android y Apple, que permiten localizar, bloquear o eliminar información del
dispositivo a distancia.
4. Usar métodos de acceso más seguros
Contar con un código de desbloqueo robusto y utilizar biometría, como huella
digital o reconocimiento facial, agrega una capa adicional de seguridad.
Además, recomienda privilegiar sistemas de autenticación multifactor mediante
aplicaciones especializadas cuando sea posible, reduciendo la dependencia de los
mensajes SMS.
5. Proteger especialmente el correo electrónico
Después del robo, una de las primeras acciones debe ser cambiar las contraseñas
de las cuentas más sensibles, especialmente la del correo electrónico.
Según Álvarez, el email suele funcionar como una puerta de recuperación para
otros servicios digitales, por lo que su protección es fundamental.
6. Revisar las opciones de recuperación de cuentas
Mantener actualizados los métodos de recuperación de las cuentas de Google o
Apple permite responder con mayor rapidez ante un eventual robo y evitar perder
el control de los servicios asociados.
7. Verificar el origen de los teléfonos usados
El experto también apunta a la importancia de reducir el mercado de equipos
robados. Por eso, recomienda revisar el IMEI antes de comprar un celular de
segunda mano y evitar dispositivos cuyo origen no pueda ser acreditado.
Para Álvarez, el desafío es cambiar la forma en que las personas entienden la
seguridad de sus teléfonos: “Hoy proteger un celular no significa solamente cuidar
un aparato físico. Significa proteger una parte importante de nuestra identidad
digital”.