Noruega rema unida: Cómo su ritual vikingo ayuda a enfrentar la presión del
Mundial
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Sentados frente a la tribuna, los jugadores de la selección de fútbol de Noruega
extienden los brazos y se inclinan al mismo ritmo, como si impulsaran una
embarcación. El llamado “remo vikingo” nació entre los hinchas y luego fue incorporado
por el plantel para celebrar sus triunfos durante la Copa del Mundo.
La coreografía alcanzó notoriedad internacional durante la campaña del conjunto
escandinavo y se expandió desde los estadios hasta lugares como Times Square. El
video difundido por la FIFA llegó a convertirse en el contenido más visto del torneo en
TikTok, con millones de reproducciones.
Pablo Urrutia, académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de los Andes
(Uandes), analiza qué puede generar este tipo de práctica en quienes participan.
“Los rituales aportan principalmente a la identidad, la cohesión y la regulación
emocional. En un equipo pueden ayudar a las personas a sentirse parte de algo común,
compartir una historia y enfrentar nuevos desafíos”, explica.
Un punto de apoyo en momentos exigentes
En ese sentido, el experto menciona que la repetición de un canto, movimiento o frase
crea una experiencia reconocible para sus integrantes, incluso cuando el escenario
deportivo cambia y aumenta la tensión.
“En contextos de alta exigencia, como un partido de un mundial, el ritual funciona como
una especie de ancla psicológica. Ordena emocionalmente al grupo, le da familiaridad
al momento y refuerza la confianza colectiva”, señala.
No obstante, el académico de la Uandes aclara que esta práctica no reemplaza la
preparación ni el talento, aunque puede predisponer al plantel a competir mejor.
La manera en que nace y es incorporada por sus integrantes también influye en su
efecto, indica.
“Se puede intencionar, pero con cuidado, porque un ritual impuesto puede sentirse
artificial. Los más potentes suelen combinar espontaneidad, repetición y un significado
compartido”, sostiene.
Finalmente, Urrutia aplica este análisis al caso de la selección noruega. “El remo vikingo
une el movimiento sincronizado, la identidad cultural y la participación colectiva del equipo
y del público. La imagen de remar juntos comunica muy bien la idea de avanzar
como grupo”, concluye.