Nuevo seguro complementario de Fonasa sigue sin despegar
La implementación de la Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC) en
Fonasa, incorporada en el marco de la Ley Corta de Isapres, entró en una fase
clave tras el bajo interés mostrado en las licitaciones iniciales. El mecanismo,
pensado para ampliar las alternativas de cobertura y fomentar mayor competencia
en el sistema de salud, debía comenzar a operar en 2025, pero los ajustes al
proceso y a su diseño han ido postergando su puesta en marcha.
La decisión de la aseguradora Zúrich de no asumir la cobertura total del
seguro volvió a poner en cuestión la viabilidad del diseño actual del MCC y abrió
la puerta a que Fonasa avance en un eventual trato directo para evitar un nuevo
fracaso de la licitación.
En este escenario, Natalia Yankovic, académica de la Escuela de Negocios
ESE de la Universidad de los Andes (Uandes), advierte que las dificultades no
responden solo a una falta de interés del mercado, sino a problemas
estructurales del propio diseño del seguro, que elevan el riesgo y reducen su
atractivo para las aseguradoras.
“La estructura del MCC eleva el nivel de riesgo y lo vuelve muy poco atractivo para
las aseguradoras”, explica Yankovic. Según detalla, aún no existe claridad
respecto de quiénes ni cuántos afiliados contratarán el seguro, lo que dificulta
la evaluación del riesgo. A ello se suma que la tarifa de la fracción adjudicada
es un 50% más alta que las estimaciones iniciales del gobierno, y que no se
ha logrado atraer una oferta de prestadores que haga realmente atractivo el
MCC para una proporción amplia de la población.
Respecto de la viabilidad del seguro si no se modifican sus condiciones actuales,
la académica advierte que el diseño del MCC presenta problemas estructurales
de selección adversa, al tratarse de un seguro complementario voluntario y sin
exclusiones. “Avanzar en un MCC que cumpla las expectativas que se han ido
generando, incorporando más prestadores con tarifas competitivas, será caro
tanto para Fonasa como para los afiliados”, señala.
En contraste, Yankovic plantea que una eventual versión más limitada del seguro
tendría un alcance acotado. “Una versión ‘descafeinada’ del MCC solo serviría
para problemas menores de salud”, afirma, agregando que ninguna de estas
alternativas parece representar un avance real para resolver los problemas
estructurales del sistema público de salud.