¿Cómo se podría financiar la reconstrucción tras los incendios forestales?
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Los incendios forestales que afectaron a las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía
dejaron en evidencia no solo la magnitud de los daños, sino también el desafío que
implica financiar un proceso de reconstrucción en un contexto de estrechez fiscal y
recurrencia de catástrofes naturales.
Javier Mella, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la
Universidad de los Andes (Uandes), indica que la escala de la emergencia obliga a pensar
en un esquema mixto de financiamiento.
En esa línea, comenta que una parte relevante del gasto debería provenir del presupuesto
vigente. “Por un lado, una parte importante, dada la situación fiscal, debiera financiarse
con reasignaciones presupuestarias”, dice; a lo que se podría sumar el uso acotado de
otras herramientas disponibles.
“Existe la opción de recurrir, pero solo marginalmente, a deuda y fondos soberanos,
que, si bien estos últimos están en niveles históricamente bajos, existe algo de espacio
para la necesaria reconstrucción”, agrega.
Otras alternativas
El experto Uandes también destaca el rol de mecanismos ya activados por la
emergencia, como el Fondo Nacional de la Reconstrucción, el cual “puede contribuir
en una pequeña proporción del gasto necesario”, afirma.
No obstante, subraya que el financiamiento no recaerá exclusivamente en el Estado.
“Es importante destacar que una parte de la reconstrucción será financiada con fondos
privados”, puntualiza.
Mirando más allá de la contingencia, Mella plantea que el país debe avanzar hacia
soluciones de largo plazo. “Dada la exposición a catástrofes naturales, que se espera
aumenten con el cambio climático, en especial incendios forestales, es importante
analizar distintas alternativas de financiamiento y cobertura, así como aumentar las
medidas preventivas”, sostiene.
Entre las opciones a evaluar, menciona instrumentos que ya existen en otros ámbitos.
“Por un lado, están los bonos catastróficos (cat bonds) que actúan como seguros y ya
se utilizan en terremotos, así como fondos soberanos destinados a catástrofes
naturales, o generar políticas de subsidio para que propiedades potencialmente
afectadas a incendios forestales puedan acceder a seguros”, concluye el experto,
enfatizando que “todas estas alternativas tienen ventajas y desventajas, pero es
importante al menos comenzar la discusión”.