Alerta alimentaria por fórmulas infantiles: ¿Qué es la cereulida y por qué es
un riesgo para lactantes?
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El Ministerio de Salud (Minsal) emitió una alerta alimentaria por fórmulas
infantiles de la marca Alula, tras detectarse un riesgo de contaminación con
cereulida, una toxina asociada a la bacteria Bacillus cereus. La medida busca
prevenir eventuales efectos en la salud, especialmente en bebés y niños
pequeños.
La cereulida es una toxina que no se elimina con procesos habituales de
preparación de alimentos. Así lo explica Betsabé Gajardo, nutricionista, tecnóloga
en alimentos y académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad
de los Andes (Uandes), quien señala que “es una toxina termoestable producida
por ciertas cepas de la bacteria Bacillus cereus”.
En ese sentido, advierte que esta característica implica que puede mantenerse
activa incluso en productos deshidratados, como las fórmulas lácteas en polvo.
“Cuando la bacteria se multiplica y tiene un ambiente propicio, secreta la toxina
cereulida en el alimento antes del consumo”, precisa.
Síntomas y qué hacer ante un consumo
La intoxicación por cereulida suele manifestarse rápidamente tras la ingesta del
alimento contaminado. Según la experta, “el inicio de los síntomas puede darse
entre 30 minutos y seis horas posteriores al consumo”, con un cuadro marcado
principalmente por vómitos, náuseas y dolor abdominal.
Si bien puede afectar a personas de distintas edades, la académica de la Uandes
enfatiza que “los grupos más vulnerables son lactantes y niños pequeños”,
además de personas mayores, inmunocomprometidas o con enfermedades
crónicas, debido a su menor capacidad de respuesta frente a este tipo de
intoxicaciones.
En escenarios poco frecuentes, las consecuencias pueden ser más severas. “En
casos excepcionales, especialmente en lactantes, se han descrito
complicaciones hepáticas graves”, advierte la especialista.
“Ante la sospecha o confirmación de consumo de un alimento contaminado con
cereulida, Gajardo recomienda:
Suspender inmediatamente el consumo del producto y conservarlo si es
posible, para fines de trazabilidad. Posterior a esto, avisar a la autoridad
sanitaria.
Vigilar la aparición de síntomas, especialmente vómitos persistentes.
Consultar de inmediato a un servicio de salud si se presentan síntomas,
poniendo especial énfasis en lactantes y niños pequeños.
Seguir las instrucciones del Ministerio de Salud (Seremi de Salud), que
incluyen dar aviso, devolver el producto o eliminarlo, según indique la
autoridad”.